Europa Press, 19.12

23 de julio de 2001

Valentín Fuster recomienda el yoga y la meditación para combatir las enfermedades cardiovasculares

 

El director del Instituto Cardiovascular del Centro Médico Mount Sinai de Nueva York, el español Valentín Fuster, recomendó hoy las técnicas de yoga, la meditación y la medicina oriental para combatir las enfermedades cardiovasculares, que son la principal de la mortalidad en los países avanzados.

El cardiólogo, que dirige en la Universidad Internacional Menendez pelayo un curso sobre la aterotrombosis, consideró que este tipo de afecciones, que son "más agresivas" en la mujer, se deben afrontar a partir de la modificación del comportamiento humano, desde la educación psicológica y mediante técnicas de relajación.

Explicó en este sentido que estas enfermedades son propias de las sociedades modernas, en las que la población "no tiene tiempo para relajarse" y donde se registra un incremento de las mismas proporcional al alza de la situación socioeconómica.

Precisó no obstante que, en la actualidad, la mortalidad por causas cardiovasculares se está retrasando en los países desarrollados, al tiempo que se está registrando un avance de estas enfermedades en los países en desarrollo, debido a la introducción de factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad, o la falta de ejercicio.

A este respecto, el también ex presidente de la Asociación de Corazón Americana indicó que el Centro Médico Mount Sinai está estudiando, no ya los factores de riesgo en sí, sino por qué el hombre padece dichos factores, con objeto de combatirlos desde la "educación psicológica y la fase de relajación".

Explicó que el objetivo de esta investigación es modificar los factores de riesgo a partir de la "transformación del comportamiento" de quienes padecen problemas cardiovasculares, mediante la aplicación de técnicas como yoga, meditación, o medicina oriental, entre otros mecanismos.

Asimismo, precisó que la genética aportará información vital para retrasar la gestión de la enfermedad cardiovascular, así como la mortalidad, aunque destacó que en ningún caso podrá sustituir la prevención. A este respecto, especificó que, en la actualidad, la biogenética puede localizar los factores de riesgo que un individuo tenga, o bien que pueda desarrollar, lo que supone dijo obtener información muy importante, pero no significa que sustituya el problema.

También se refirió al nuevo método no invasivo capaz de determinar el estado de las arterias sin necesidad de inyectar ningún contraste y predecir por tanto de forma inocua el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral. Este nuevo método, que se está aplicando de momento a entre tres y cinco hombres a la semana, podría generalizarse en la práctica clínica entre dos y tres meses, según Fuster.